El proceso de evaluación de la actividad es absolutamente participativo, y tal vez sea la parte más rica del proyecto porque se suele  expresar y sintetizar lo vivido y sentido por los participantes poniendo en palabras muy emotivas aquellas sensaciones que les permite vivir a los niños y evocar a los adultos.

Suele realizarse en dos formas: una la de los propios participantes y otra la de los docentes asistentes, que luego replicaran la actividad en su escuela.
En ambos casos, se trabajará solicitando volcar en un papel ,que se le entregara a cada uno, para que opine libremente acerca de los aspectos positivos y negativos con los que evalúa el proyecto, si le fue de utilidad y qué propone para mejorarlo.
De esta forma, se podrá ir enriqueciendo la propuesta, sucesivamente, con el aporte de los mismos participantes.
En el caso de los docentes se efectuara una charla también, de intercambio, al finalizar el encuentro.

Evaluación: